
Nuestra Escuela de Bellas Artes, con 26 años de trayectoria, se define como un proyecto educativo y creativo que, desde una revisión crítica de lo que tradicionalmente se considera el acto de “hacer arte”, forma un artista capaz de construir su propio espacio dentro del circuito cultural y de encontrar un sitio en el imaginario de las Artes Visuales.





Mi experiencia partió en otra universidad pero decidí cambiarme a la ARCIS porque su enfoque se adapta mejor a mis intereses. Estoy contenta porque a lo largo de la carrera conocí profesores que me han apoyado plenamente. Menciono por ejemplo a Francisco Sanfuentes por su confianza en mis primeras experiencias de performace y también a Mauricio Barría que despertó en mí la pasión por la investigación. Ellos son un ejemplo de una escuela que apoya proyectos creativos sin enjuiciar.







